La prevención se presenta como la primera línea de defensa de los trabajadores contra productos ototóxicos, sustancias químicas que pueden causar daño al oído. Para los empleadores, la clave radica en identificar estas sustancias y mitigar los riesgos asociados. A continuación compartimos varias recomendaciones del Instituto Nacional para la Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH) para que puedas aplicar las mismas medidas en tu empresa.
Una herramienta esencial es el examen de las hojas con datos de seguridad (SDS), que pueden indicar la presencia de sustancias ototóxicas en los productos. La capacitación es igualmente fundamental, proporcionada en un lenguaje accesible y claro para garantizar su comprensión por parte de los trabajadores.
Los planes de prevención deben tratar de reducir la exposición, porque es esencial para salvar la integridad de los trabajadores. Si no es posible eliminar completamente los productos ototóxicos, se pueden implementar medidas de ingeniería como aislamientos y cerramientos, junto con un sistema de ventilación adecuado. Por su parte, el control administrativo juega un papel crucial, eliminando tareas innecesarias que podrían exponer a los trabajadores a estos riesgos. Además, la implementación del Equipo de Protección Personal (EPP) es vital como guantes resistentes a sustancias químicas, mangas protectoras y delantales.
La normativa de la OSHA establece pautas claras y aconsejamos considerarla aunque no sea aplicable según la legislación local. Una recomendación importante es que las pruebas audiométricas sean obligatorias en niveles específicos de ruido, pero se sugiere un enfoque más proactivo: implementar pruebas audiométricas incluso en situaciones de exposición a ruidos y productos ototóxicos por debajo de los límites permitidos. Dicho enfoque puede detectar signos tempranos de pérdida auditiva, evitando complicaciones a largo plazo. La responsabilidad recae en los empleadores, quienes deben evaluar cuidadosamente y proporcionar el equipo adecuado de protección auditiva y cutánea para garantizar la seguridad de sus empleados en el lugar de trabajo.
Ejemplos de productos ototóxicos
Ten en cuenta que el siguiente contenido no identifica todos los tóxicos conocidos y hay evidencias limitadas que comprueban la ototoxicidad de otras sustancias químicas, como cadmio, arsénico, bromatos, hidrocarburos halogenados, insecticidas, compuestos alquílicos y manganeso.
Productos farmacéuticos
- Antibióticos aminoglucósidos (p. ej., estreptomicina, gentamicina) y otros antibióticos (p. ej., tetraciclinas), diuréticos del asa (p. ej., furosemida, ácido etacrínico), ciertos analgésicos y antipiréticos (salicilatos, quinina, cloroquina), ciertos agentes antineoplásicos (p. ej., cisplatino, carboplatino, bleomicina)
Solventes
- Disulfuro de carbono, n-hexano, tolueno, p-xileno, etilbenceno, n-propilbenceno, estireno y metilestireno, tricloroetileno
Asfixiantes
- Monóxido de carbono, cianuro de hidrógeno y sus sales, humo del tabaco
Nitrilos
- 3-butenonitrilo, cis-2-pentanonitrilo, acrilonitrilo, cis-crotononitrilo, 3,3’-IDPN
Metales y compuestos
- Compuestos de mercurio, dióxido de germanio, compuestos orgánicos de estaño, plomo
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