Si hablamos de seguridad, lo más creíble es que la industria química sea la más avanzada en el rubro. El sector cuenta con varios estándares internacionales de seguridad para el correcto funcionamiento de los laboratorios y la integridad del personal. Esto hace que sus políticas de prevención de riesgos laborales sean importantes para analistas y expertos dedicados a las últimas tendencias en seguridad laboral.
La «prevención» es el conjunto de actividades o medidas adoptadas en una empresa (o previstas para su puesta en práctica), con el fin de evitar o disminuir los riesgos laborales, es decir, aquellos que derivan de la actividad empresarial. Por extensión, el Sistema de Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales viene a ser el conjunto de medidas adoptadas en una empresa de forma sistematizada, con el fin de poder identificar, evaluar, y controlar los riesgos para la seguridad y la salud del personal.
El Sistema de Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales tiene como base las siguientes técnicas preventivas.
Seguridad laboral – La técnica controla los riesgos cuyo origen radica en la existencia de factores técnicos atribuibles exclusivamente al diseño y características de los equipos e instalaciones y que afectan a la integridad física de los trabajadores.
Así, la seguridad laboral trata de la prevención de riesgos cuyas consecuencias suelen ser lesiones de tipo traumático, por ejemplo:
- •Caída de objetos.
- Caída de personas.
- Golpes, cortes, heridas de todo tipo.
- Atrapamientos, aplastamientos.
- Incendios.
- Explosiones, quemaduras.
- Descargas eléctricas.
- Proyecciones y chispas.
Sus estudios y resultados van dirigidos sobre todo al diseño e implantación de:
- Protecciones de equipos e instalaciones.
- Protecciones colectivas.
- Medios de detección y alarma.
- Equipos de protección individual (casco, guantes, gafas, calzado, etc.)
Higiene industrial – Técnica dedicada a prevenir las enfermedades o trastornos de salud debidas a la presencia de contaminantes químicos (polvos, humos, vapores, etc.), físicos (ruido, vibraciones, radiaciones, etc.) o biológicos (virus, bacterias, etc.) en el centro de trabajo.
A través de esta técnica se pueden identificar los agentes presentes en el medio ambiente de trabajo, y su concentración. Posteriormente se determina si esta concentración es tolerable por el hombre y si no fuera así las medidas a adoptar para evitar la aparición, propagación y exposición a estos contaminantes.
Para ello sus estudios van dirigidos a:
- Sistemas de detección y medición de diferentes contaminantes.
- Actuación sobre el foco productor de los agentes (encapsulamiento, extracción, etc.).
- Actuación sobre el medio ambiente transmisor (ventilación, aislamiento, etc.).
- Actuación sobre el hombre receptor (encerramiento, apantallamiento, medios de protección personal como mascarillas, auriculares, etc.).
La Higiene Industrial trata sobre todo de identificar, evaluar y controlar los contaminantes empleados en un centro de trabajo y, que se encuentran presentes en el medio ambiente, para intentar prever los posibles efectos sobre la salud que pudieran presentarse a largo plazo para los trabajadores.
Ergonomía – El objetivo es adecuar el puesto de trabajo a la persona, por lo que se realizan análisis de los comportamientos y limitaciones entre las personas y los requerimientos o dimensiones del puesto. De este modo, se podrá diseñar máquinas o métodos que permitan buscar la mayor adaptación entre las capacidades de la persona y la actividad.
La aplicación de la ergonomía no se ciñe exclusivamente a los equipos y útiles empleados, sino que se amplía a las características del medio ambiente como son la temperatura, humedad, ruido, etc.
La ergonomía se apoya, para conseguir sus objetivos, en estudios técnicos de ingeniería, medicina, psicología, economía, seguridad, higiene industrial, etc. Dichos estudios van dirigidos a:
- Examinar y mejorar la acción del hombre, mediante el análisis de ademanes, gestos, posturas y movimientos necesarios para ejecutar una actividad.
- Conocer y valorar los condicionantes del factor humano en el trabajo, tanto positivos como negativos (motivación y desmotivación, actitudes y aptitudes, conocimientos e incompetencias, etc.) todo ello dirigido a evitar errores que impliquen la aparición de riesgos.
- Mejorar la interacción entre hombres y máquinas e instalaciones para que el trabajo sea más seguro, más cómodo y más eficaz, manteniéndose así a lo largo del tiempo.
- Controlar el entorno del puesto de trabajo o del lugar de interacción para evitar variaciones o adecuarlas al sistema.
- Definir los límites de actuación del hombre (fatiga física, carga mental, percepción sensorial de señales, etc.) para que la interrelación sea significativa y asumible sin errores.
Psicosociología – Los factores de riesgo psicosocial se definen como aquellas condiciones presentes en una situación laboral directamente relacionadas con la organización del trabajo y su entorno social, con el contenido de trabajo y la realización de la tarea y que se presentan con capacidad para afectar el desarrollo del trabajo y la salud (física, psíquica o social) del trabajador.
Esta definición se traduce en los tres grandes grupos de factores que influyen decisivamente en la prevención de riesgos laborales desde un punto de vista psicosocial:
Factores de Naturaleza Psicosocial: son aquéllos que derivan de las relaciones que se establecen entre las personas que forman parte de los distintos grupos que coexisten en las empresas. Estas relaciones se establecen fundamentalmente a partir de las informaciones que se transmiten, las diferentes metas y expectativas, las relaciones de poder y autoridad y por último, a través de los valores y creencias que tienen cada uno de ellos.
Algunos de los aspectos a analizar son:
- Interpretaciones incorrectas de la información.
- Insuficiente participación.
- Conflictos de autoridad.
- Falta de motivación.
- Actitudes inseguras.
Factores de la Organización del Trabajo: son aquellos factores derivados de las relaciones que se establecen entre los miembros de la empresa y aspectos de la propia empresa como: la estructura organizativa, el diseño de las tareas, las características de la empresa, etc. Algunos de los aspectos a analizar son:
- Carga mental.
- Conflictos de rol.
- Tiempo de trabajo – turnicidad.
- Autonomía.
- Contenido de las tareas.
Factores de Naturaleza Individual: son aquellos factores derivados de las características propias y diferenciales de cada uno de los miembros que componen la empresa. Algunos de los aspectos a tener en cuenta son:
- Formación.
- Aptitudes y habilidades.
- Expectativas.
Los factores psicosociales tienen repercusión sobre la salud de los trabajadores, sobre la satisfacción en el trabajo y, lógicamente, sobre el rendimiento en el trabajo. Las repercusiones en estos tres ámbitos pueden ocasionar dos grandes grupos de consecuencias:
- Individuales: se refieren a las alteraciones que se producen directamente sobre el individuo. Las principales son:
- Alteraciones emocionales: inseguridad, ansiedad, depresión, apatía y pasividad, frustración, etc.
- Alteraciones cognitivas: disfunciones en la atención memoria y el pensamiento.
- Alteraciones del comportamiento: enfrentamientos, aislamiento, quejas, abuso de alcohol, tabaco y drogas, etc.
- Alteraciones psicosomáticas: úlceras, hipertensión, eczemas, etc.
Organizacionales: son aquéllas que afectan al normal desarrollo de la actividad de la empresa:
- Siniestralidad.
- Absentismo.
- Bajo rendimiento.
- Clima laboral negativo
Vigilancia de la salud – El conjunto de actuaciones sanitarias aplicadas a la población laboral para evaluar, controlar su estado de salud y realizar su seguimiento. El empleador deberá garantizar a los trabajadores la vigilancia periódica de su estado de salud en función de los riesgos inherentes al trabajo.
Esta garantía es un deber para el empresario y, salvo ciertas excepciones, un derecho para el trabajador. Todos los costes en esta materia deben ser asumidos por la empresa, ya que en ningún caso pueden recaer sobre el trabajador. Debe regirse por los siguientes principios:
- Equidad: llegar por igual a todos los trabajadores de la empresas, sin establecer distinciones, salvo las que se deriven de la exposición a los distintos riesgos laborales.
- Especificidad: debe realizarse en función de los riesgos del puesto que deberán aparecer reflejados en la evaluación de la empresa.
Derechos y obligaciones en prevención – Los trabajadores tienen derecho a una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo. Además, el empresario tiene el deber de garantizar dicha protección según las exigencias de la legislación nacional.
Principio de la acción preventiva – Los principios generales de prevención según los cuales el empresario debe estructurar las acciones preventivas a través del Sistema de Prevención que haya establecido.
Los principios vienen a ser evitar los riesgos en los puestos de trabajo, evaluar los riesgos inevitables, combatir los riesgos en su origen, adaptar el trabajo a la persona, considerar la evolución técnica, planificar la prevención y adoptar medidas que antepongan a protección colectiva.
Riesgos graves e inminentes – En caso de detectar un riesgo de tal gravedad, el empresario está obligado a informar a todos los trabajadores afectados acerca de la existencia de dicha situación, adoptar medidas y dar las instrucciones necesarias para que los trabajadores interrumpir la actividad y -de ser necesario- abandonar el sitio de trabajo, y disponer lo necesario para que cada trabajador esté en condiciones de evitar las consecuencias del peligro.
Cuando el trabajador considere que una actividad entrañe una situación de riesgo grave e inminente, tendrá derecho a interrumpir su actividad, debiendo informar de forma inmediata a su superior.
En el caso en que el trabajador no pudiera ponerse en contacto con su superior, deberá disponerse de los medios necesarios para que el trabajador pueda adoptar las medidas para evitar las consecuencias de dicha situación.
Caso de que ante una comunicación de riesgo grave e inminente, el empresario no adopte o no permita adoptar las medidas necesarias de forma urgente, los representantes de los trabajadores podrán acordar, por mayoría de sus miembros, la paralización de la actividad afectada, en tanto no se corrija la situación. El acuerdo se comunicará de inmediato a la empresa y a la autoridad laboral, que en un plazo de veinticuatro horas dictaminará sobre el asunto.
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